jueves, 14 de febrero de 2008

ATLAS CATALÁN (1375) DE LOS HERMANOS CRESQUES

INICIADOR DEL RENACIMIENTO CARTOGÁFICO.

[...]
La Rosa de los Vientos es la primera vez que se conoce su representación cartográfica, los 32 rumbos y las rotulaciones de los 8 vientos: Tramontana, Grego, Levante, Laxaloch, Metzodi, Labetso, Poniente y Magistro; denotan, la maestría en instrumentos náuticos de los Cresques. Sabemos que en su taller se construían las agujas de marear. Y, precisamente, el modelo de los 32 rumbos y ocho vientos, ha quedado como prototipo hasta nuestros días. Dentro de este orden de ideas es preciso pensar que el N de la Obra, es el magnético, con l0° de declinación E. La continuidad en el trazado de los rumbos N-S y E-O, permite observar en estas cartas, una mixtificación de las redes de rumbo y de las coordenadas rectangulares. Por la forma de disminuir la distancia entre «paralelos» en dirección al Polo Norte y al Ecuador, recuerda la proyección ideada por Lambert. La genialidad de Mercator , como se sabe fue aumentar las distancias en dirección a los polos. El primer rumbo N-S atraviesa la isla de Hierro, con ello se adelantaban al renacimiento de la tradición ptolomeica. Recordemos que en 1634, los más importantes matemáticos de Europa reunidos en París adoptaron como meridiano origen precisamente el de la isla de Hierro. Finalmente, en la Rosa de los Vientos se significaron como era costumbre el N y el E con unos símbolos. En el N se puede observar la clásica estrella que proporcionaba la orientación tanto de día como de noche por medio del astrolabio y el curioso nocturlabio de Raimundo Lulio. La singularidad radica en el punto E en donde existe una estilización de la cruz, similar al candelabro sagrado o Menorá, y de poderse comprobar esta simbología en otras cartas o portulanos anónimos de la época, serviría para identificar que son de los Cresques. Señalemos que en la Ley de Moisés, lo importante eran las obras y no los autores.

[...]

Artículo completo en

de la sección FLORILEGIO MEDIEVAL

viernes, 8 de febrero de 2008

Los Manrique de Lara en La Rioja del siglo XVI



La idea que se ha mantenido tradicionalmente sobre los duques de Nájera, rama nobiliaria surgida a finales del siglo XV dentro de la estirpe de los Manrique, ha basculado hasta ahora hacia el lado de la admiración y el respeto reverencial. Nuestros eruditos locales, con don Constantino Garrán a la cabeza, se han extasiado relatándonos la proximidad a la realeza de la que disfrutaban estos nobles, sus hazañas militares y las grandes prebendas a que se hicieron acreedores por su lealtad y servicios de armas a los monarcas a quienes sirvieron. Incluso llegó a calar la idea de que los duques habían sido grandes benefactores de la ciudad (y ahí estaba, para corroborarlo, el caso de Antonio Manrique mandando edificar el convento de San Francisco) e insobornables defensores de los derechos de la Corona, como tuvieron ocasión de demostrar ante Carlos I cuando, aprovechando su ausencia de la Península para ser coronado emperador del Sacro Imperio Romano Germánico con el nombre de Carlos V; estalló en Nájera una revuelta en 1520 que, contagiada del impulso que habían cobrado en toda Castilla las violentas reivindicaciones de los comuneros, revistió el carácter de lucha antiseñorial contra los abusos del duque. La revuelta se sofocó de manera sangrienta y el señor ajustició sin piedad a sus cabecillas. Como señalan algunos autores, lo más probable es que, de no mediar el condestable de Castilla, Antonio Manrique de Lara habría arrasado Nájera hasta sus mismos cimientos como represalia por esa rebeldía intolerable contra su autoridad.


[...]

miércoles, 6 de febrero de 2008

LOS MONASTERIOS RIOJANOS

...

Histórica y documentalmente conocemos principalmente los focos de San Felices de Bilibio y de San Millán de la Cogolla, que se salvaron del anonimato gracias a la oportuna intervención de San BruIio de Zaragoza, que escribió casi coetáneamente la vida de San Millán, con alusiones a su maestro San Felices. Pero los eremitorios riojanos de la época visigoda hay que contarlos por docenas y sus monjes por miles, sin lugar a dudas. Y estos eremitorios tan tempranos, situados en los riscos o en las grutas de los montes y sobre todo en los cerros que se asoman a los ríos y valles riojanos, son el verdadero origen de los grandes monasterios, de los prioratos, de las ermitas y de los santuarios que han llegado en buena parte hasta nuestros días.

[...]



domingo, 3 de febrero de 2008

Danzas procesionales de Cameros y norte de Soria





Las comarcas limítrofes de Cameros, en La Rioja, y el norte de Soria tienen una historia y cultura común ligada a la granjería ovina trashumante. Las danzas procesionales no son ajenas a esa afinidad. Aunque hoy en día el arte del danzado solo pervive en muy pocas localidades, hasta la primera mitad del siglo XX se conservó en multitud de pueblos de las dos vertientes de la cordillera ibérica. Las danzas se sustentaban en unas canciones con resonancias antiquísimas. Este trabajo es un corpus de noventa y tres canciones que sirvieron de soporte a la danza, con sus variantes locales y los antecedentes que encontramos en la lírica antigua.

[...]


Artículo completo en

jueves, 31 de enero de 2008

EL LÉXICO DE LA CESTERÍA TRADICIONAL EN LA RIOJA


CARACOLERA.
Pieza de mimbre, normalmente sin pelar, más ancha por el fondo que por el borde; la forma de este puede variar: los hay de cuello ancho o de cuello estrecho. Todas las caracoleras están provistas de tapa. Su tejido es sencillo, y se usan para purgar y guardar los caracoles.

...


La cestería, una de las primeras invenciones —incluso anterior a la cerámica— que llevó a cabo el hombre con objeto de subvenir a sus necesidades, está hoy en trance de desaparición al no poder competir con otras técnicas de elaboración más baratas, tales como !a transformación del plástico o del caucho. Por ello, cada vez quedan menos artesanos que se dediquen a esta labor.
...
Artículo completo en:

martes, 29 de enero de 2008

TOPONIMIA de las obras de Berceo


Ciertamente que no podemos presentar a Berceo como un buen geógrafo, pero tampoco estamos conformes con lo que escribe D. Rufino Lanchetas, en la página 15, de la Introducción, de su obra : Gramática y Vocabulario de las obras de Berceo: « En noticias geográficas las indicaciones que hace (Berceo), son tan imperfectas, tan pobres y descarnadas, como lo son en los originales de donde toma aquellos nombres ». El poeta añade a la mayor parte de los nombres geográficos, anotaciones, epítetos y datos que no toma de las obras que le sirven de guía, y a lo largo de este trabajo podrá verse que los epítetos no están mal aplicados, ni las anotaciones son inexactas.
Los asuntos tratados en sus obras no se prestan a demostraciones de grandes conocimientos geográficos, pues la mayor parte de los nombres pertenecen a una pequeña zona de Castilla, y por otra parte no parece que el poeta hiciese ni frecuentes ni largos viajes en que pudiese adquirirlos personalmente. Su vida se desenvolvió en una dulce paz, alternando las tareas parroquiales en su pueblo natal, con las largas horas de lectura en la biblioteca del Monasterio de San Millán, en la que junto a los libros de la Sagrada Escritura y Santos Padres, encontraría las obras de los clásicos, cronicones, tradiciones y leyendas.
Sus ojos no debieron contemplar muchos más paisajes que los que le ofrecían el risueño y ameno valle en donde se encuentra enclavado su pueblo natal y los altos montes «cogollanos»» ya vestidos de blanca nieve, ya cubiertos con el variado verdor de sus tupidos bosques.

...

AMAYA.—S. M.—469; MAYA. —S. M.—137

La villla de Amaya, situada al pie y al S. de la peña que lleva su nombre (1.362 m. de altura) sobre la que quedan restos de fortificación. Pertenece a la provincia de Burgos, de cuya capital dista unos 60 Km., y al partido de Villarcayo. Según el Cronicón Burgense, fundóla el Conde Rodrigo el a. 860, de orden del rey Ordoño I. Conocido es el dicho, que expresaba los estrechos límites de Castilla en algún tiempo :


« Harto era Castilla pequeño rincón

cuando Amaya era cabeza y Fitero mojón ».


Maya como se lee en el Documento de los Votos y como también escribe Berceo en S. M.—469, junto con Oppia (Opio, aldea del partido de Villarcayo) debían ofrendar a San Millán, un «cobdo» de sayal por cada casa.
...

CARAZO.—S. D.—187

Municipio del partido judicial de Salas de los Infantes, provincia de Burgos, de cuya capital dista 55 Km. Está situado en un llano, pero el terreno es peñascoso y accidentado y de clima muy frío. No lejos de Carazo se encuentra el Monasterio de Sto. Domingo de Silos y a 6 Km. el histórico lugar de las Hacinas. En la Edad Media fue una buena fortaleza, como nos indica Berceo a la vez que nos dice su situación:


«Una cabeza alta, famado castelar».


El autor del Poema de Fernán González, nos hace una descripción parecida:


«vna syerra muy alta, muy fyrme castellar».c. 191


¿ Conocería el autor de este poema las obras de Berceo ?

...


Para ver el artículo completo:

miércoles, 23 de enero de 2008

LA PROCESIÓN DE LAS CIEN DONCELLAS DE SORZANO


Este artículo trata del rito actual de las Cien Doncellas de Sorzano (La Rioja). Cien doncellas vestidas de novia acompañan procesionalmente a la Virgen de la Hermedaña conmemorando liberación del tributo que pagaban los cristianos a los moros. En su origen, este ritual consistía en una romería de varios pueblos a una ermita de montaña situada en una zona limítrofe. Se daba una comida a los pobres a base de carne y en el descenso se bendecían los campos Ilevando las jóvenes ramos de acebo. Era un antiguo ritual pastoril, ratificador de una concordia medieval sobre pastos: la de 1398. Tras el decaimiento del rito y la ruina de la ermita en 1836, la imagen de la Virgen se trasladó a Sorzano. Esta imagen, conocida con el nombre de la Virgen de la Hermedaña, es sacada en la procesión de las Cien Doncellas.
Lo que en su origen parece un ritual de fecundidad y de concordia entre varios pueblos, ha sido convertido en un rito local con alusiones legendarias y de exaltación exclusiva de la virginidad. Así, la idea de virginidad ha sustituido a la de fecundidad.
[...]

Artículo completo en
http://www.vallenajerilla.com/berceo/gonzalomoreno/ciendoncellas.htm